Cómo ya te habrás dado cuenta, este número está dedicado al playtime, y automáticamente a muchos de vosotros, se os ha venido rápidamente, algún momento concreto a la cabeza. Bueno, ¡Tampoco voy a generalizar de esta manera! Algunos habrán pensado en festivales, otros en planes al aire libre…  Tenéis razón, todas esas secuencias son entretenimiento, pero a través de las siguientes líneas, te propongo viajar en el tiempo, cambiar de países y de imperios más de una vez, adentrarte en la lucha por eliminar barreras y tabúes… En definitiva, te invito a descubrir el lugar de entretenimiento gay por excelencia. ¡Las saunas! 

¿Ya tienes la maleta preparada? La primera parada está en la Antigua Grecia. ¡Ojalá se pudiera viajar así de rápido en la realidad! Esta zona bañada por el Mediterráneo, no solo es la cuna de la democracia, sino que es el origen de este tipo de entretenimiento. En los poemas de Homero y Hesiodo, vemos referencias a que las saunas se utilizaban como signo de hospitalidad. Eran lugares cerrados a las mujeres, y en una sociedad donde la homosexualidad estaba permitida (no se cuestionaba lo más mínimo, incluso la pederastia se veía con buenos ojos), se convertían en un buen lugar para socializar, compartir momentos y como no, se practicaba sexo.

Así que, cuando pienses que ligar mientras paseas con una toalla envuelto en vapor, música y luces, los griegos ya habían descubierto las claves de pasar un buen rato. ¡No quiero imaginar que hubieran ideado si tuvieran la producción y tecnología del siglo XXI!

Así que, cuando pienses que ligar mientras paseas con una toalla envuelto en vapor, música y luces, los griegos ya habían descubierto las claves de pasar un buen rato.

Señores, ¿Notáis eso? Acabamos de sumergirnos en el imperio romano.

La ingeniería no solo estaba al servicio de construir calzadas, puentes o acueductos. ¡A ver si crees qué solo trabajaban y no se divertían! Es más, cuanto más sofisticado es un imperio, mejor es su entretenimiento. Yo al menos, lo tengo muy claro. Imaginaros a los ingenieros romanos mejorando las saunas griegas. Dicho y hecho, de esta manera se crearon las balneas, cuando eran lugares privados, y thermaes, si hablamos de espacios públicos. Pasamos de unos baños en los que los hombres iban a limpiarse y a practicar sexo para entretenerse, a visitar uno de los mayores centros de ocio y negocios de la época. ¡O ibas al Coliseo a ver a los gladiadores luchar cuerpo a cuerpo, o cogías tu túnica y te ibas a las termas!

En ellas podías darte masajes, baños a diferentes temperaturas, zonas de descanso, áreas para cerrar acuerdos y negocios, e incluso, bibliotecas y salas de conferencias.

¿Y por qué no se mantuvo esta disposición hasta nuestros días? Bueno, todas las sociedades cambian, fluyen y se transforman. Si a todo esto, le sumamos el poder que en la Edad Media tuvo la Iglesia Católica, y la Inquisición … ¡Cómo se iba a permitir que los hombres se bañaran juntos en público! ¿Era sólo eso, o no convenía que se produjeran reuniones de descanso, placer, negocios y acuerdos, para qué el poder estuviera concentrado en reyes y obispos?

Igual la razón de criminalizar la manera de divertirse, y condenar a la hoguera o a la sierra a los homosexuales, era por el simple hecho de proteger los centros de poder. Es muy fácil, a través de las creencias religiosas, y del miedo a un dios vengativo y oscuro, se elimina cualquier amenaza, y si además se crea un enemigo común, como eran los gays en la época, pues tenemos la combinación perfecta para que este tipo de baños y saunas desaparezcan. En la mayoría de ciudades, se ha descubierto que pasaron a ser vertederos.

Durante toda la Edad Media, y Edad Moderna, la persecución de la homosexualidad, hizo de las saunas un verdadero mito del pasado, llegando a caer en el olvido. Aunque con la llegada de la ilustración, la  progresiva secularización de la sociedad, (¡Por fin comienza a entrar luz en las cabecitas de las personas!), y la recuperación de las costumbres de las civilizaciones antiguas, los divertimentos vuelven. Vamos, lo natural.

Sauna 
digital drawing by: @_spurv

Pero de nuevo, la oscuridad amenaza con volver hacia atrás, el fascismo inunda Europa y se vuelve al condenar a los que se consideran diferentes.

Pero de nuevo, la oscuridad amenaza con volver hacia atrás, el fascismo inunda Europa y se vuelve al condenar a los que se consideran diferentes. Pero estamos en el siglo XX y, mientras en Dinamarca se realiza el primer cambio de sexo, las saunas se convierten en un refugio. Un lugar de encuentros, de diversión y disfrute, pero cuidado; también de apoyo mutuo, de fortaleza entre compañeros y de comprensión sin prejuicios. Tenemos que ver estos baños, como centros latentes continuos. Cuanto más dura es la sociedad, más refugio llegan a ser las saunas.

Stonewall, matrimonio homosexual y las saunas gay

Tras las reivindicaciones de Stonewall, y la legalización del matrimonio homosexual en varios países, las saunas gay se han convertido en un lugar de diversión y juego propiamente dicho. Algunos tratan de descubrir aspectos personales desconocidos; otros, dar rienda suelta a sus alter ego; también están los que buscan desconectar de su realidad y salir del armario durante un rato… Realmente, cuando cruzas sus puertas te conviertes en tu verdadero yo.

Con todo lo anterior, ¿Existen mitos y leyendas hoy en día? Cada vez menos.

En la década de los 80’s, con la epidemia de VIH sacudiendo a los homosexuales, se decía que las saunas eran un foco de transmisión del virus. La desinformación era el verdadero promotor, aunque eso lo sabemos ahora, después de años de investigaciones. También se habla de la prostitución. Estas actividades están muy controladas, aunque cómo dijimos al principio, no podemos generalizar.

Después de este repaso por la historia, idas y venidas, tenemos claro que Playtime es sinónimo de sauna.

Dos palabras que guardan ser uno mismo, evadirse y viajar a lugares que de normal no es posible. Desde la Antigua Grecia a la actualidad, la evolución ha ido guiando las razones por las que siguen en activo, creando mitos, comunidades y amistades alrededor de ellas. No puedo terminar esta entrega sin añadir una última palabra: respeto. Sin duda, la más importante. Todos los que van a una sauna buscan disfrutar, sí, pero respetando. Cuando dicen no, es un no, no es seguir intentando compartir gestos y roces con esa persona. La palabra no, también significa compartir, festejar, y compartir … Lo más importante es la empatía con las  decisiones, descubrirse a uno mismo, y hacer descubrir a los demás. Hagamos que las experiencias en las saunas sean del gusto de todos.  (of)